8.11.2017

La gran ventaja de las bicicletas sin desviador


Prácticamente he tocado de todo en una bicicleta, y eso incluye montarla desde cero (bueno, excepto tema de piñones, que hoy en día con los casettes las piezas de ese tipo se han vuelto más caras), y una de las piezas que más me disgusta -creo que desde casi siempre- en una bicicleta, es el desviador. Ciertamente los desviadores antiguos eran otro cantar respecto a los nuevos, y hablo -obviamente- desde mi experiencia de muchos años en estas lides. Mi antiguo cambio Suntour superó sin dificultad varios miles de kilómetros, y aún a día de hoy, después de más de veinte años de dejarlo atrás, aún lo hecho de menos. Desde la introducción por parte de Shimano del SIS no hay cosa que odie más. El SIS será un sistema con todas las bondades que se quiera, pero es odioso, te obliga a ir una marcha específica y encima de ajustar es una tortura. Creo -excepto las gamas más elitistas, claro- que no hay SIS que cambie bien.

A Shimano le da igual, porque como monopolio "de facto" en el mundo de los componentes para bicicletas, si sus SIS de gama media y baja funcionan mal, para ellos casi mejor pues así "obligan" a sus clientes a adquirir sus modelos más caros.




Pero sin ánimo de meterme con Shimano (que tampoco es mi intención, creo que hacen, de entre las marcas existentes, los mejores componentes baratos) el desviador, esa pieza tan rústica que no deja de ser un "pedazo de hierro" que golpea a la cadena para que cambie de plato, al unirse con un sistema de cambio como el SIS -por cierto, hago un inciso para mencionar que en el cambio trasero el sistema de Shimano va genial- acaba por convertirse en el conjunto más nefasto para trabajar en coordinación.

Y es que no está de más recordar que el SIS Index lo que intenta hacer es ajustar a una posición fija el desplazamiento de la cadena, que es, precisamente, todo lo contrario que de lo que quieren (y de lo que siempre han sido) los desviadores, cuyo sistema, al ser simplemente "por empuje", requiere de por sí que al principio el desviador "se pase un poco" para obligar a la cadena a desplazarse y, luego, regrese a su posición, algo más atrasada. Con un SIS eso no lo puedes hacer.


Pero, por suerte, todo evoluciona, y la tecnología, que en el mundo de la bicicleta no puede decirse que haya aportado demasiado para agradarnos (al menos a los que tenemos muy poco presupuesto, o más bien "ningún" presupuesto), desde hace un tiempo ha favorecido (y posibilitado) no el uso de desviadores electrónicos, nada de eso, sino el poder prescindir de desviador.

Los nuevos casettes de piñones, más compactos y estrechos, junto con las nuevas cadenas (también más estrechas y suaves en su funcionamiento) dan ahora la posibilidad de que una bicicleta pueda llevar únicamente piñones, y solamente un único plato. Si a eso unimos los MegaRange (piñones casi como platos para subir cuestas) de Shimano, que en muchos del equipamiento de bicicletas se incorporan ahora, podemos tener como resultado una bicicleta en donde, por fin, ya no son necesarios desviadores ni ningún "trozo de chapa" que empuje la cadena.


Aún hay pocas bicicletas en el mercado de este tipo (que no sean muy caras), porque las de franja económica que existen no son más que, básicamente, una bici de montaña "normal y corriente" a la que se le ha retirado el triple plato, lo cual tiene poca gracia cuando necesitas subir una pendiente. Pero esperemos que estas nuevas soluciones, que creo que realmente sí aportan algo (y, además, eliminan problemas mecánicos y ofrecen menos mantenimiento, tanto de cableado como del propio mando de marchas del desviador -los desviadores necesitan poco mantenimiento, normalmente son muy robustos-), se vayan haciendo más populares y más al alcance de todo el mundo. Por de pronto, creo que una bicicleta así sí es una gran ventaja, o eso o volver al antiguo sistema de cambio "por arrastre" sin ese odioso SIS que nunca debería haber visto la luz del sol.







| Redacción: RevistaBici.blogspot.com